Let it be
Ayer me pasó algo muy fuerte conmigo mismo. Estaba escuchando la radio en el trabajo y al escuchar una canción muy emotiva y melancolica me puse a llorar. Simplemente me puse a llorar como un niño, no sé verdaderamente por qué, pero últimamente me está pasando seguido cuando estoy solo y escucho una melodía sensible.
Quizás el sensible sea yo, es que con el ritmo acelerado de la vida nunca me detuve a digerir los momentos más importantes de mi vida. Nunca me tomé el tiempo ni las lágrimas necesarias para asumirlo en ese momento. Entonces ahora con una canción triste lloro. Mientras voy manejando, cuando estoy en el trabajo o simplemente despertando de una siesta en casa, lloro. Cualquier incentivo emocional hace que me sensibilice y piense en todos esos momentos lindos y feos que pasé. Y simplemente me dejo caer una lágrima, a veces dos, y hasta tres.
La muerte de seres queridos, grandes amores, peleas familiares o la pérdida de amigos, todo se resume a ese llanto fuera de contexto, sin sentido. O con sentido.
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